lunes, 10 de diciembre de 2012

La Alcaldía demolerá 2 pisos del inmueble de Bella Vista



En los próximos días, técnicos de la Alcaldía procederán a demoler los pisos cuarto y quinto del edificio de cuatro plantas, para reducir las consecuencias que pueda causar un posible derrumbamiento de la construcción. “Estamos trabajando los permisos con los propietarios”, indicó el responsable de la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos (DEGIR) de La Paz, Vladimir Toro.

Después, los dueños deberán encargarse de derrumbar el resto.

Ante el riesgo de colapso de la edificación, que presenta grandes y profundas grietas, la Alcaldía delimitó el viernes el área de la calle donde podría caer parte de la estructura con una malla metálica. Sin embargo, dos familias que vivían en el edificio se negaban a abandonar sus departamentos, hasta las cinco de la tarde del sábado, cuando fueron desalojadas.

“Ahora están en casas de familiares”, afirmó Toro. Se trata de Teresa Echeverría, anterior propietaria del inmueble de cinco plantas, que ocupaba dos cuartos, y de Jaime Espinoza y su familia, quien tenía un departamento en propiedad en el bloque izquierdo, el menos dañado.

Los vecinos de las casas colindantes, cuyas construcciones no corren ningún peligro por la situación del edificio ruinoso, según el director de la DEGIR, confirmaron a La Razón que no queda ninguna persona viviendo en este inmueble.

El bloque derecho del edificio es el más dañado y se nota a simple vista: tiene graves rajaduras, las paredes alrededor de las ventanas de la planta baja están abombadas y parte de la fachada está desconchada.

La puerta principal, de reja, deja ver una empinada y estrecha escalera con basura y escombros, que da la sensación de abandono. PERTENENCIAS. En el bloque izquierdo, en la pared perpendicular a la calle, se ve un par de zapatillas sobre el alféizar de la venta del primer piso. Los recién desalojados “tienen algunas pertenencias en el interior del edificio”, señaló Toro, quien añadió que durante la mañana de hoy estas personas acudirían a sus casas para recoger los objetos que no pudieron llevarse el sábado.

La casa fue construida hace 15 años sobre una masa de tierra deslizada, como publicó La Razón el sábado. Esto, junto con las filtraciones del alcantarillado y de las aguas servidas del vecindario, provocó problemas en la base de la construcción que, finalmente, han causado las profundas grietas y el peligro de derrumbe.

La construcción consta de cuatro departamentos de dos dormitorios, tres dúplex y, a pie de calle, tiene tres locales comerciales y trastiendas. Los dueños, Teresa Echeverría y su marido, Eduardo Sarmiento, ya fallecido, fueron llevados a juicio por las prestamistas a las que acudieron durante la construcción del inmueble, Maritza Palomeque y Delia Sarmiento de Plaza. Éstas se adjudicaron la propiedad de la casa.

El embrollo judicial afectó a tres anticresistas y, además, según Echeverría, impidió que pudiera arreglar las grietas, que empezaron a aflorar hace más de una década, según la subalcaldesa del macrodistrito Sur, Janet Ferrufino.

Una casa en litigio

préstamo Los dueños de la casa solicitaron $us 90 mil a Palomeque y $us 18 mil a Sarmiento de Plaza, a las que no pudieron devolver la deuda. afectados Hay tres anticresistas a los que no se les devolvió su dinero, como Dora Lizárraga, que reclama $us 20 mil.

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