viernes, 28 de junio de 2013

De 174 familias, 10 volvieron a pasar la noche en El Alcázar

Hasta ayer, sólo diez de 174 familias evacuadas retornaron a sus viviendas en el edificio El Alcázar, luego de que se anunciara el miércoles que los trabajos en la estructura todavía continuarán al menos por diez días más.

“Ya no podíamos esperar más para volver a nuestros departamentos, la economía no daba para más”, comentó el miércoles Josefina de Blanco, quien fue una de las primeras copropietarias en ingresar a su vivienda.

Junto a ella suman alrededor de 45 personas las que ocuparon sus departamentos hasta ayer en la tarde, pese a que el ingeniero consultor de la empresa constructora Sadeco, Mario Galindo, recomendó a los inquilinos que esperen hasta que concluyan las reparaciones en las 16 columnas del edificio.

“Personalmente recomiendo que los inquilinos esperen para volver a sus viviendas, a menos que su situación sea muy urgente y no puedan esperar más”, dijo.

El 12 de junio, en una reunión entre los copropietarios, la empresa constructora y Galindo, se decidió el retorno de los habitantes del edificio para el 26 de junio; sin embargo, las obras de refacción aún no concluyen, lo que generó molestias entre los vecinos.

“Esto parece una parodia, nos dicen que volveremos y después que no hay garantías, no podemos seguir así”, expresó un copropietario indignado.

En el área comercial la situación es parecida, sobre todo en el caso de los consultorios médicos, cuyos responsables decidieron esperar unos días más antes de regresar a sus locales, debido a las molestias que pueden sufrir.

No obstante, los inquilinos y propietarios de las tiendas de abarrotes y otros negocios ya ocuparon los locales y ayer abrieron con normalidad.

Liz Alfaro, inquilina del área comercial, trabajaba ayer en su salón de belleza, sin preocuparse por los trabajos que aún se llevan a cabo en los sótanos del edificio.

“Las reparaciones ya están casi concluidas, así que no tengo ninguna objeción en trabajar aquí”, aseguró. Sin embargo, se quejó de la poca afluencia de clientes que recibió, pues el negocio cerrado alejó a muchos de ellos.

“La calle estuvo cerrada por tanto tiempo, al igual que el edificio, que mis clientes ya no pasan por aquí, pero es cuestión de volver a promocionar el local”, aseveró.

La primera noche en casa

Después de la primera noche en su hogar, Carlos Sánchez contó que no dormía tan bien desde hace seis meses. Mientras su casa estuvo cerrada, tuvo que mudarse al menos cuatro veces, y vivir en casas de familiares y amigos.

“Estuve viviendo como un gitano, vagando de barrio en barrio cuando mi presencia se hacía incómoda para mis anfitriones”, dijo.

El copropietario comentó que pasó una noche tranquila entre el miércoles y ayer. Aprovechó para estar con sus familiares y limpiar el departamento, que se había llenado de polvo.

Le dijeron que los servicios básicos serían cortados de manera intermitente debido a los trabajos que se efectúan en el sótano. Extraña a sus vecinos, pues los pasillos están muy silenciosos.

“Falta el bullicio que genera la gente”, afirmó. Josefina también está alegre por volver a dormir en su casa, junto a sus recuerdos.

En diciembre del año pasado, un pilar central del edificio colapsó, por lo que el inmueble debió ser desalojado.

Servicios
Cortes Aquellos que decidieron volver a sus departamentos tendrán que lidiar con algunos cortes en los servicios de agua y electricidad. Las interrupciones se deben a las reparaciones que realizan en 16 columnas, en las que se vacía hormigón para reforzarlas.


Transeúntes A pesar de que ya pasó un mes desde la apertura de la calle Federico Zuazo, la afluencia de transeúntes por la acera del edificio aún es baja e influye en la actividad de los comercios del edificio.

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