jueves, 16 de febrero de 2017

Deslizamiento de farallón en Auquisamaña destruyó casas

El deslizamiento de un talud en la parte posterior de la calle E en Bajo Auquisamaña, en la ciudad de La Paz, que ocurrió ayer por la tarde, destruyó cinco viviendas, afectando a por lo menos 11 familias, además de la necesidad de evacuar a los moradores de las casas aledañas.

El desastre natural habría empezado aproximadamente a las 14.30 horas, con el desmoronamiento inicial de pequeños terrones desde la cresta del farallón, lo que alertó a los vecinos para tomar acciones de prevención, logrando que no se lamentara la pérdida de vidas humanas.

Moradores del lugar, en la zona Sur de la ciudad de La Paz relataron que el intempestivo movimiento de tierras se agravó en no más de cinco minutos, mientras que la destrucción del total de las casas afectadas, ubicadas al pie del cerro, habría ocurrido en sólo cuestión de 30 segundos.

El derrumbe del cerro sobre una hilera de casas no dejó más que daños materiales. Versiones sobre personas atrapadas bajo los escombros de las residencias sepultadas por la masa de tierra, fueron desestimadas.

El peso de la tierra, en el peor de los casos, decenas de miles de cubos, cambió el plano de las casas afectadas que aparecieron recostadas en la calzada de una calle empedrada.

Una nube de polvo, filmada incluso desde las cabinas de las líneas verde y amarilla del Teleférico, cubrió la zona por varios minutos.

El deslizamiento de importantes proporciones movilizó a por lo menos a 500 personas entre personal de rescate, Bomberos, Policía Boliviana, además del personal técnico y autoridades del municipio paceño.

En el marco de las medidas de prevención fueron cortados el suministro de servicios por cable, energía eléctrica, teléfono, así como el de agua potable y gas domiciliario, toda vez que debido a la magnitud del desastre se produjo la rotura de una de las tuberías de gas.

Asimismo, el área cercada con cordones de seguridad en un radio de cinco cuadras, alrededor del lugar afectado, impidió el ingreso de vehículos y tráfico de personas, excepto las personas que residen, cuyas viviendas no revestían de mayor gravedad.

El recuento de los daños por las casas destruidas y el alcance real de desastre son resultados que se conocerán en el curso de los siguientes días, según anunciaron las autoridades municipales y técnicos constituidos en el lugar, toda vez que debido a las características del hecho natural es necesaria la intervención de personal altamente especializado, a fin de evitar mayores riesgos o efectos secundarios que podrían derivar en nuevos deslizamientos.

Hasta entrada la noche de ayer miércoles, el movimiento natural de tierra en el farallón de Auquisamaña continuaba activo, lo que imposibilitó que personal de la Secretaría Municipal de Gestión Integral de Riesgos (Smgir) interviniera con maquinaria pesada.

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