martes, 15 de mayo de 2018

Cuarto Concurso Internacional de Proyectos de Desarrollo Urbano e Inclusión Social CAF (2015)

Primer lugar: “Usina para la formación e interpretación ambiental del valle de inundación del río Lujan – reserva natural del Pilar“


El jurado destaca la relevancia actual de la problemática que plantea el proyecto en términos de la relación del urbanismo con el medio ambiente; numerosos problemas ambientales son causados por la urbanización que suele tener un efecto destructor sobre el medio ambiente y sobre todo el agua. El proyecto no solo logra los objetivos planteados de recuperar, preservar y potenciar la reserva natural con un simple y fuerte trazado, sino que eleva la propuesta a otro nivel: ofrece al público percibir y aprender del comportamiento de la naturaleza y con esto contribuir al entendimiento colectivo que la supervivencia del hombre depende de ella. La fuerza del proyecto está en la sutileza de la intervención que a su vez propone una respuesta alternativa a presiones industriales, económicas y productivas con atención prioritaria a la condición ambiental; el espacio natural es privilegiado por encima de lo construido. El proyecto plantea la posibilidad de una relación distinta con el sistema ecológico, y apunta hacia un cambio de paradigma en el desarrollo urbano.

Dos premios compartidos para el segundo lugar

Segundo lugar: código 26210 “FITEKANTOPUS: Proyecto Urbano Estratégico Integral de los Barrios Culturales”


Segundo lugar: código 26270 “La Casa de los Muñecones”


El jurado destaca la efectividad de los proyectos en dar respuesta a un importante problema actual que es la reducción de la conflictividad mediante actividades de encuentro entre las personas. Los proyectos ocupan y modifican el espacio público primero y como resultado se definen los proyectos a realizar; es una manera de investigar y tomar decisiones de diseño a la par, y de integrar lo efímero con lo permanente de forma simbiótica. Así, el espacio público ocupa el lugar que le corresponde ocupar: ser el escenario de actividades sociales apoyadas en la cultura y el arte donde todo ciudadano puede participar. Con esto, además se propicia el roce social, ingrediente necesario para contribuir a que puedan aflorar, reducir y/o resolverse conflictos y por ende a atacar la violencia urbana, tema de alta prioridad en la actualidad.

PROPUESTAS CON MENCIÓN:


Mención: “Parque do Onça”
El jurado destaca la capacidad del proyecto de enfrentar un problema complejo de retos ambientales y urbanos. El proyecto ofrece una aproximación a múltiples escalas y disciplinas: el curso del río y la vivienda, la combinación de lo social con lo ambiental y la confluencia de una agenda pública con una comunitaria.

Mención: “Incubadorambiental”
El jurado destaca la fusión entre arquitectura y paisaje que ofrece la propuesta. Se trata de un urbanismo del paisaje que considera simultáneamente aspectos específicos de tipologías arbóreas y la expresión de un complejo sistema urbano. Se valora el planteamiento del proyecto como inversión público-privada.

Mención: “Santa Ana Activa”
El jurado destaca la multiplicidad de aproximaciones para la rehabilitación de este sector urbano, apoyados en intervenciones arquitectónicas, la restauración de edificaciones y el espacio público.

Mención: “Pamplona Sin Límites”
El jurado destaca el aprovechamiento de espacios subutilizados para re-estructurar la ciudad y propiciar nuevas posibilidades urbanas.

Tercer Concurso Internacional de Proyectos de Desarrollo Urbano e Inclusión Social CAF (2013)

Primer lugar: “Mapocho Pedaleable”


El jurado destacó la relativa economía de recursos del proyecto que logra beneficiar a una población importante con pocos recursos y donde el mayor reto pasa a ser más bien la coordinación y gestión de varios municipios y actores. También se valora el alto nivel de diseño que caracteriza la propuesta. Igualmente, se destaca del proyecto su capacidad de integrar naturaleza y ciudad, infraestructura y paisaje, en un proyecto audaz y efectivo de amplio efecto. El proyecto se inserta en un lugar precario de la ciudad de Santiago en Chile y aprovecha el potencial de una infraestructura concebida únicamente para resolver las crecidas del Rio Mapocho transformándolo en eje de movilidad como biciruta. De esta forma la ciudad goza de una nueva conexión intercomunal que permite una mayor integración social y física de diversos sectores de la ciudad. Es una intervención modesta de adecuación física que genera un alto impacto urbano. Una serie de actividades complementarias al proyecto como la programación de eventos, la movilización de gente de distintos grupos etareos y la posibilidad de confirmar en torno al proyecto una organización de tipo ONG, fundación u otra, para la recaudación de fondos incrementan la factibilidad de que el proyecto tenga continuidad y alcance independientemente de la contingencia económica o política. Se destaca también la adaptabilidad de la infraestructura diseñada a las inclemencias del clima, contemplando las crecientes y anticipándose con estructuras plegables para esta eventualidad.


Segundo lugar: “Guadua Activa: Plantación de Caña Guadua, Formación de la población y Construcción una Escuela-Taller”


El jurado destacó la ingeniosidad del planteamiento social de la propuesta que explora el rol de la arquitectura en la educación y creación del sentido de comunidad. La educación tiene la capacidad de transformar conflictos en oportunidades, del mismo modo que la arquitectura puede actuar como catalizador de esas oportunidades. En este caso el calce entre el programa social y la forma propuesta demuestra gran coherencia. El jurado destaca además el valor de la propuesta como solución adecuada y adaptable a los contextos urbanos de Latinoamérica de mediana y pequeña escala con tecnologías apropiadas de los habitantes de un lugar. El proyecto se fortalece por su conexión con la universidad y la academia que se involucra en soluciones aplicables para una determinada comunidad. También se valora el enfoque que tiene hacia la gente local que goza de la oportunidad de involucrarse en la creación y operación de la Escuela Taller de manera organizada a través de varias organizaciones comunitarias y sus líderes y de poner en práctica sus talentos de artesanía y su cultura en general. Se deduce la posibilidad de que esta actividad y metodología sean replicadas en cualquier región de condiciones similares con comunidades de pequeña escala a lo largo de todos los países latinoamericanos. El jurado también resalta la calidad de diseño de la propuesta.

Segundo Concurso Internacional de Proyectos de Desarrollo Urbano y Social en Asentamientos Informales (2012)

Primer lugar: “Ecobarrio Haina 1.0”


El jurado destacó la metodología de inclusión social que adelanta el proyecto ante temas de reubicación de habitantes en zonas de alto riesgo, así como la relevancia del planteamiento en el contexto de la región. Responde al problema del hacinamiento, la seguridad de la vivienda y la generación de empleo con un planteamiento que ofrece posibilidades de difusión de lecciones aprendidas y de una dinámica replicable para otros países en Latinoamérica. También se preocupa por integrar técnicas de construcción sustentables con creatividad a través del uso de materiales y de la investigación de otros recursos disponibles por parte de un colectivo pensante. El jurado también valoró la variedad de actores incluyendo los vecinos que solicitan el proyecto, la universidad y la alcaldía. Es importante que durante su ejecución se pueda generar interés en el sector privado y el gobierno como una alternativa a la vivienda, siendo una oferta válida de vivienda social.


Segundo lugar: “Yo soy Pisco”


El jurado destacó la inclusión de múltiples actores en el proyecto, las necesidades ambientales que atienda además de un esfuerzo por levantar consciencia ecológica y la integración del proyecto con la ciudad. Los actores incluyen, además de la Alcaldía, a la comunidad y la empresa privada con una visión de participación de este último en proyectos de corte social. Se trata de un proyecto bien acotado que responde a una problemática reconocida de un conflicto socio ambiental. La recuperación de un paisaje natural afectado y un hábitat destruido, como es el caso de los humedales, da un mensaje importante para la región, demostrando que un hábitat natural tiene más valor en sí mismo como motorizador de actividad social que si se lo destruye y desarrollo con intereses inmobiliarios. Se celebró además la calidad del diseño en la propuesta.




Primer Concurso Internacional de Proyectos de Desarrollo Urbano y Social en Asentamientos Informales (2011)

Primer lugar: “CASAVALLE”


El jurado destacó la calidad territorial, arquitectónica y ambiental del proyecto. Se enmarca dentro de una problemática muy relevante para las ciudades latinoamericanas que es la condición sostenible y humana de la periferia urbana. Presenta una atinada resolución a este tema con consideraciones ambiental elementos naturales en un primer plano. Además está muy vinculado con la productividad del territorio a través de la agricultura urbana, que resuelve de manera inteligente la relación de borde entre lo rural y urbano. La integración del poder público y la dimensión socio-económica del proyecto hacen que sea una respuesta ejemplar para el contexto regional. Tiene una alta calidad de elaboración, es una efectiva estrategia de transformación del lugar y un buen ejemplo de diseño. Enfrenta un tema ambicioso con una estrategia amplia y en justa medida con la complejidad y relevancia del problema.


Segundo lugar: “CECOPS (Centro Comunitario para la Participación)”


El jurado destacó la ingeniosidad del planeamiento social de la propuesta que explora nuevos sistemas de participación en la comunidad a través de acciones precisas y un equipamiento acertado. Aunque el proyecto se coloca en el contexto del reciente terremoto en Pisco y la problemática social de su estela, la posibilidad que abre su planteamiento modular y sistémico permite que se replique en otros contextos similares. Los talleres y la metodología presentada se complementan positivamente con el análisis y las conclusiones halladas desde el punto de vista técnico y social. Se apreciaría la existencia de un mayor vínculo con las entidades locales de organización pública.

Tercer lugar: “Los Aleros”


El proyecto presenta una tipología reconocida de diseño en relación al patio con buenos criterios de diseño. El jurado destaca que debería plantearse desde el inicio una mayor participación e integración de la comunidad en el proyecto.
















5 claves para ganar el 5° Concurso Internacional de Desarrollo Urbano e Inclusión Social

En sus versiones anteriores, el concurso cuenta con ganadores de Uruguay, República Dominicana, Chile y Argentina. El equipo ganador del primer premio recibirá USD 15.000 y podrá ser invitado a presentar una solicitud a CAF para el desarrollo del proyecto postulado. Las propuestas serán recibidas hasta las 12 del mediodía del 15 de junio de 2018, hora Caracas, Venezuela (UC -4:00).
(Caracas, 15 de mayo de 2018). El Concurso de Desarrollo Urbano e Inclusión Social en su quinta edición busca premiar propuestas en ciudades latinoamericanas que mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos -en particular a través de la integración de asentamientos espontáneos a la ciudad- mediante la concepción y el diseño de propuestas innovadoras, relevantes, justificadas y realizables. Los aspectos claves que serán tomados en cuenta por el jurado, a la hora de evaluar los proyectos, son:

  • 1) El objetivo de la propuesta presentada.
  • 2) La metodología a través de la cual se propone lograr dicho objetivo.
  • 3) La relevancia del proyecto planteado respecto a las necesidades de la comunidad.
  • 4) El nivel de integración entre alguna de las siguientes dimensiones: aumento de la accesibilidad de los habitantes; promoción de la cohesión y la integración social; fortalecimiento del capital humano y la productividad; mejora de servicios básicos y provisión de vivienda; aumento de la resiliencia urbana.
  • 5) La viabilidad y efectividad de los mecanismos de medición, evaluación y seguimiento.

En la edición pasada del concurso, el primer lugar fue para el Centro de Estudios Ribera Buenos Aires quienes presentaron el proyecto: “Usina para la formación e interpretación ambiental del valle de inundación del río Lujan – reserva natural del Pilar”. En este caso, el jurado destacó la relevancia actual de la problemática que planteó el proyecto, en términos de la relación del urbanismo con el medio ambiente. Numerosos problemas ambientales son causados por la urbanización que suele tener un efecto destructor en el medio ambiente y sobre todo en el agua. El proyecto no solo logró los objetivos planteados de recuperar, preservar y potenciar la reserva natural con un simple y fuerte trazado, sino que elevó la propuesta a otro nivel: permite al público percibir y aprender del comportamiento de la naturaleza y con esto contribuir al entendimiento colectivo que la supervivencia del hombre depende de ella.
Mientras que en la tercera edición se le otorgó el principal reconocimiento a la propuesta: “Mapocho Pedaleable” de los arquitectos Tomás Echiburú Altamirano, Osvaldo Larraín, Deslav Bremer, Ignacio Abé y la organización Pedaleable.org junto al apoyo de la Municipalidad de Santiago y la Municipalidad de Providencia. El jurado explicó que este proyecto se destacó porque con bajos costos se logró beneficiar a una población importante, y donde el mayor reto pasó a ser la coordinación y gestión de varios actores. La propuesta se realizó en los 30km del río que atraviesan la ciudad de Santiago en Chile y aprovechó el potencial de una infraestructura concebida únicamente para resolver las crecidas del Rio Mapocho transformándolo en eje de movilidad como biciruta. De esta forma la ciudad goza de una nueva conexión intercomunal que permite una mayor integración social y física de diversos sectores de la ciudad.
Han sido reconocidos 14 proyectos de 8 países de la región entre ganadores, finalistas y menciones especiales, siendo los proyectos de Argentina y Chile los que, en las últimas ediciones, se llevaron el primer premio del certamen.


El equipo ganador del concurso recibirá USD 15.000 y podrá ser invitado a presentar una solicitud a CAF para el desarrollo del proyecto presentado. En caso que no se llegue a un acuerdo con el equipo ganador, CAF tendrá la potestad de extender la invitación a los concursantes que obtuvieron el segundo premio o tercer premio, quienes independientemente recibirán USD 5.000,00 y UDS 3.000,00 respectivamente. Los interesados en participar tienen todavía un mes, específicamente hasta las 12 del mediodía del 15 de junio de 2018, hora Caracas, Venezuela (UC -4:00), para enviar sus proyectos. Es importante que todas las propuestas cumplan con los requisitos mencionados en las bases del concurso para que sean tomados en cuenta al momento de la deliberación del jurado.