miércoles, 8 de enero de 2025

Un 95% de los propietarios de Bajo Llojeta fueron estafados por loteadores; terrenos no tienen registro catastral

 Casi la totalidad de los propietarios de las casas destruidas en Bajo Llojeta, en La Paz, compraron los terrenos a un loteador (avasallador) y por eso las viviendas no tienen el documento legal que acredite el derecho propietario. Una abogada denunció que esa zona fue avasallada porque son terrenos que pertenecían a la Universidad Católica de Bolivia (UCB), de ese modo, se complica la reconstrucción de esas casas.

“La información que nosotros también tenemos es que las familias casi en un 95% han sido estafadas por un loteador, de manera que es un tema también que se debe investigar y que se tiene que llegar a definir responsabilidades, y obviamente, cuando existen algunos procedimientos jurídicos, cuando somos funcionarios públicos es difícil intervenir porque luego somos objeto de auditorías”, dijo el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, en conferencia conjunta con el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño.

Han pasado casi 45 días desde que el desborde del río Pasajahuira anegó al menos 40 casas dejando en la calle a más de 100 familias y provocado la muerte de una niña. Empezó la temporada de lluvias y el lodo sedimentado no termina de ser levantado del lugar pese al trabajo de la Alcaldía y de los propietarios que alquilaron maquinaria para remover todo, pero no se acaba el lodo.

“Nuestro equipo técnico ha identificado 157 familias, hemos solicitado el catastro para obviamente ya intervenir con empresas y se pueda realizar la construcción y no hay catastro. Señor alcalde no hay catastro en ese sector, les hemos pedido bajo esta nota oficial de AE Vivienda que nos pasen el número de la cantidad de familias afectadas y no ha llegado”, reclamó por su parte el ministro Édgar Montaño.

Calvimontes dijo que como Gobierno no construirán de nuevo en el lugar las viviendas porque es zona de desastre y por eso necesitan regularizar todos los documentos para saber cuántas viviendas se construirán y dónde serán las nuevas edificaciones.

Avasalladores

Mientras, surgió la abogada Marlene Terán, quien es defensora de los trabajadores de la UCB. La profesional reveló que todas las casas están edificadas en predios que pertenecían a los trabajadores de la universidad y que la compra de esos terrenos se remonta a 1997.

La profesional dijo que hay dos procesos penales por esa causa y se abrirá un tercero con este nuevo suceso. Dijo que en el lugar debía edificarse la ‘urbanización San Pablo’ de propiedad de los trabajadores, sin embargo, siete hectáreas de terrenos fue avasallada y en su lugar crearon la ‘urbanización Santa Cecilia’, que es la afectada por la riada del 23 de noviembre.

Según la abogada estos sucesos reactivaron el conflicto que hay por esos terrenos y en el cual estaría involucrado el propio alcalde porque estuvo en campaña en ese sector y prometió reconocer a los vecinos, pese a que existe una disputa en el terreno.

Por si fuera poco, la constructora Kantutani dijo que ya realizó el 70% de trabajos de mitigación en el sector, pero en terrenos de su propiedad, pero no en el lugar del desastre. La Alcaldía lamentó que la empresa, que fue la causante del problema, solo mire sus terrenos y no las consecuencias de esos trabajos. 


miércoles, 10 de abril de 2024

Cuatro consejos para evitar fraudes inmobiliarios y proteger su inversión

 Además de verificar la documentación de un inmueble, es importante que el inversionista investigue la credibilidad de la inmobiliaria y la constructora. No hacerlo puede afectar directamente a su patrimonio y ahorros. 

Los fraudes inmobiliarios están a la puerta. Después de una serie de contactos, los estafadores en pocos minutos u horas lo dejan sin su anhelada casa u oficina y sin dinero. Algunos inversionistas pagan por propiedades que no existen, otros brindan un adelanto y luego el contacto desaparece o también, muchos abonan el total del costo y el departamento, casa, lote u oficina no cumple con lo ofertado.

Gustavo Pereyra tiene más de 20 años de experiencia en el sector. Es arquitecto, ha gestado cerca de una decena de propuestas inmobiliarias y, actualmente es el Gerente General de The Landmark Group (TLG). Él asegura que, la demanda de lugares habitables en las urbes del país supera, según el INE, el 40%. Esta situación es mal aprovechada por personas que ocupan el engaño y la inocencia de las personas para robarles su dinero a través de supuestos proyectos.

“En estos tiempos de variación constante de la política monetaria el sector inmobiliario se ha convertido en un importante refugio de divisas. Por esto, es prudente que, las personas escuchen consejos, investiguen y conversen con personas especializadas en el sector para no perder el dinero que, sin duda, cuesta obtenerlo e invertirlo para lograr un buen retorno”, aseguró y compartió al menos cuatro consejos que, para TLG, se constituyen en pilares para sus actividades:

1. Tome en cuenta estudios con fuentes confiables y datos reales. 

Si alguien le ofrece fotografías y panfletos con frases como “la zona de mayor crecimiento” o “el proyecto más grande” y no le muestra la fuente que lo compruebe, dude. Es importante que los proyectos se realicen con estudios de mercados exhaustivos que le permitan al inversionista conocer la muestra y la credibilidad de la empresa que estudia el comportamiento inmobiliario. TLG, como ejemplo, cuenta con información fidedigna que le brindan empresas internacionales de renombre brindando con esto alternativas de negocio válidas y confiables. 

2. Los inmuebles deben ofrecer un valor agregado al inversionista

Los estudios provenientes de fuentes confiables aportan datos que se transforman en propuestas inmobiliarias únicas. No son solo edificios residenciales u oficinas, deben tener un concepto que responde a la demanda de la población y se adelantan a comportamientos del consumidor, además de generar un valor agregado al inversionista. “Si la empresa inmobiliaria le ofrece oficinas u departamentos con integración de lo verde, áreas comunes extensas o conceptos tecnológicos, considere que son proyectos que pueden ocuparse con mayor facilidad si es que se verifica por supuesto que dice tener todo lo que promete”, arguye Pereyra. 

3. Evalúe las características de los materiales y tome en cuenta la calidad

Antes de invertir su dinero, converse con la constructora y pida un detalle de las características de los materiales con que fue construido el inmueble como el cemento, la cerámica, las columnas, las características del suelo, las instalaciones eléctricas y la seguridad, entre otros aspectos. Comparta esos datos con especialistas de confianza que puedan certificar la calidad de estos materiales.  Este conocimiento le garantiza la calidad o no de un proyecto y la vida útil que pueda tener durante su habitabilidad. “Una oficina que fue construida con materiales duraderos, que tiene proveedores con experiencia y que cuenta con tecnologías innovadoras se constituye en un proyecto válido y que garantiza un retorno de sus inversiones”, aseguró.

4.  Valore la trayectoria de la empresa inmobiliaria

Invierta su dinero en un proyecto desarrollado por una empresa inmobiliaria que tenga experiencia y conocimiento en el mercado. Existen muchos emprendimientos que venden productos debajo de su valor por que puede ser que tengan la documentación incompleta, son imitaciones de proyectos similares o simplemente no cuentan con la legalidad de los gobiernos. Esto garantizará que el proyecto mantenga su valor y se valorice en el tiempo. “Tómese el tiempo para verificar que sus encargados sean personas de confianza, que han consolidado proyectos que estén legalmente establecidos”, comentó. 

“Es fundamental que la empresa inmobiliaria tenga un lineamiento para responder y atienda todas las inquietudes del inversionista. La comunicación es fundamental para desarrollar confianza y acompañar las dudas y consultas de la población. Debe informarse sobre las etapas del proyecto si en caso está en preventa, cumplir los plazos y ser proactivos con la entrega de la documentación del inmueble”, concluye.