lunes, 11 de abril de 2016

Chuquisaca Al menos 1.500 casetas ocupan los espacios públicos


LEY MUNICIPAL

El artículo 17 de la Ley Municipal de Ocupación y Uso del Espacio Público señala que “está prohibido instalar casetas o ambientes destinados al albergue ya sea temporal o definitivo de las mascotas o animales domésticos en cualquier espacio destinado a la circulación como ser aceras, calzadas o separadores”.

Entre la zona del Mercado Campesino, El Morro y otros sectores de la ciudad, hay cerca de 1.500 casetas ocupando aproximadamente 6.000 metros cuadrados del espacio público. Los vecinos aseguran que su presencia genera inseguridad y desorden, además de evadir alquileres, impuestos y la emisión de facturas. Los comerciantes argumentan que no tienen espacios para vender y que los compradores lo requieren, mientras las autoridades recuerdan que es un problema que se arrastra del pasado y anticipan la búsqueda de una solución.

La zona del Mercado Campesino es el lugar con la mayor concentración de casetas en Sucre, se estima que hay más de un millar. Fueron instaladas durante las últimas dos décadas en aceras y calzadas impidiendo la libre circulación de peatones y vehículos. Pero también hay otra cantidad mucho mayor de puestos, tarimas y carros en los que se expenden una gran variedad de mercancías.

CORREO DEL SUR realizó un conteo en los sectores con mayor concentración de casetas.

En la calle Nataniel Aguirre hay más de 350 casetas metálicas, la mayoría de ellas situadas en el tramo entre la calle José Prudencio Bustillos y Claudio Peñaranda que está cortada al tráfico vehicular.

En este sector se vende ropa, calzados, aparatos electrónicos, entre otros. La mayoría de las casetas tienen poco más de dos metros cuadrados, aunque en altura superan los tres metros.

En la calle Man Césped donde se vende desde menaje de cocina hasta herramientas de construcción hay 276 casetas, unas que están en la mitad de la calzada y otras sobre las aceras constituyéndose en una prolongación de las tiendas, ya estas últimas sólo sirven de almacenamiento.

Mientras, en la calle Ricardo Jaimes Freyre, los comerciantes de q’oas, ropa y calzados instalaron 73 casetas llegando a cerrar el tramo entre la Nataniel Aguirre y la Eulogio Ostria Reyes.

Otra de las calles con mayor cantidad de casetas es la José Prudencio Bustillos que discurre desde el sector de la Terminal de Buses hasta el Mercado Campesino. En unas cuatro cuadras se contabilizó 196 en las que se vende desde muebles hasta ropa.

Al otro extremo, en la calle Tomás Frías, entre la plazuela San Juanillo y el hospital Universitario, un grupo de comerciantes instaló 33 casetas sobre la acera para ofrecer mercancías y servicios.

El segundo espacio con mayor cantidad de casetas en Sucre es la zona del mercado El Morro, donde en los últimos tres años se instalaron 285 copando completamente las aceras de ingreso e incluso la calzada.

De este lugar, hace un mes, la Intendencia Municipal retiró nueve estructuras metálicas, una de ellas colocada en la puerta del centro de abasto, pese a que en el interior hay decenas de puestos vacíos. El retiro de esas casetas y otros 13 puestos en la calle Nataniel Aguirre fue respondida por los comerciantes con un bloqueo de la ciudad por dos días.

Por otro lado, en las aceras alrededor del Mercado San Antonio, en actual reconstrucción, hay 85 casetas en las que se vende desde fruta hasta pescado frito.
En el otro extremo de la ciudad, en la parada a Ravelo, zona Yurac Yurac, un grupo de comerciantes instaló 76 casetas precarias para vender una variedad de mercancías a los comunarios del norte Potosí que habitualmente llegan trayendo productos agrícolas y ganado.

Asimismo, en el sector del antiguo puente camino al aeropuerto Juana Azurduy de Padilla otro grupo de comerciantes instaló 35 casetas para vender, particularmente comida. La instalación de las estructuras terminó cubriendo el tríptico de murales pintados por Luis Zilveti, Reynaldo Urioste y el artista francés “Polar” en el parque Mariscal Sucre.

En la zona central, entre el parque Simón Bolívar y el Tribunal Departamental de Justicia hay 17 casetas que se utilizan para vender comida y ofrecer el servicio de fotocopias.

Las casetas que por lo general llevan una puerta tipo cortina en promedio tienen cuatro metros cuadrados y cuestan aproximadamente Bs 4.500.

LOS VECINOS
La instalación de casetas en las calles, según los vecinos genera inseguridad, insalubridad, congestionamiento vehicular e inundaciones, éste último porque tapan las bocas de tormenta, además señalaron que es “un cerco” a los propietarios de viviendas ya que no pueden acceder con sus vehículos, llegando al extremo de alquilar garajes. Y cuestionaron a la Compañía Eléctrica Sucre S. A. (CESSA) por instalar medidores de energía eléctrica en las casetas, cuando para ello se debe presentar el derecho propietario del inmueble.

“Estamos expuestos a robos y asaltos, además en caso de incendio, la casetas no permitirían ingresar a los carros bomberos ni las ambulancias. Es un perjuicio total para la circulación del transporte público y particular, entonces se está pisoteando la Constitución Política del Estado. Además es una competencia desleal para el comercio legal”, protestó el vecino Mario Flores.

Además, los vecinos señalan que muchos comerciantes que tienen grandes capitales se instalan en casetas y puestos “haciéndose pasar por pequeños vendedores” para evadir el pago de patente municipal, impuestos y la emisión de factura.

“Hemos llegado a un punto donde se nos hizo costumbre tener la Man Césped y la Nataniel Aguirre cerrada por casetas. Vale más el grupo de comerciantes instaladas ahí que el grupo de vecinos encerrados en sus casas”, reclamó el vecino Ricardo García.

También denunciaron que muchos comerciantes venden sus casetas, con más la mercancía, desde 5.000 hasta 15.000 dólares. Además, en pasados días demostraron que los dirigentes de los sindicatos cobran entre Bs 100 y 1.000 para afiliar a nuevos comerciantes y otorgarles un puesto, que según ellos, en la práctica, es una venta del espacio público.

LOS COMERCIANTES
En cambio, los comerciantes arguyen que están en las calles porque en las dos últimas décadas la Alcaldía no les ofreció infraestructuras adecuadas para la venta de sus mercancías, y porque así lo quieren los compradores.

“Hay dos motivos por los cuales nuestros afiliados tienen casetas, uno es para resguardar su mercadería y otra para vender a la población, porque la gente está acostumbrada a comprar al paso”, manifestó el dirigente de la Federación Única de Gremiales, Roberto Portugal.

El dirigente refutó la versión de los vecinos de que son culpables de la inseguridad, señalando que los dueños de las casetas pagan entre Bs 1.800 a 3.000 al mes para contratar el servicio de seguridad.

Mientras, el dirigente de la Federación Gremial 12 de Octubre, Alberto Gonzáles, señaló que no todos los comerciantes hacen uso de los espacios públicos.

“La mayoría de nuestros afiliados están dentro de los mercados, como el Central, Salvador Sánchez, Ballivián y Capital. Sí tenemos unos dos sindicatos que están por el sector del Mercado Campesino, pero hace 27 años que andan con sus carritos, nunca han plantado ninguna caseta, se han mantenido a la orden de la ley”, manifestó Gonzáles.

LAS AUTORIDADES
Según las autoridades municipales, la proliferación de casetas y puestos en las calles es el resultado de un problema estructural al que no se le dio importancia en las últimas décadas y que buscarán dar solución en los próximos años con infraestructura y educación.

“En anteriores gestiones municipales ha habido una mala política, el tema del reordenamiento no se ha visto como una prioridad; el reordenamiento implica generar espacios, es decir, mercados con visión a futuro porque los que se han construido son mercados barriales, zonales y muy pequeños, cuando debería haberse construido infraestructuras importantes para acoger a la mayor cantidad de comerciantes”, manifestó el intendente Municipal, Mirko Sanabria.

A este desorden, según Sanabria, también contribuyeron los pobladores por su hábito de comprar en las calles, el cual debe ser revertido con una campaña agresiva de educación ciudadana tanto para vendedores como para compradores.

“Eso no se tiene que quedar así, lo que se tiene que hacer es construir mayores espacios para los comerciantes tanto productores como intermediarios y empezar a desconcentrar sobre todo los lugares más conflictivos de la ciudad”, manifestó Sanabria al señalar que la reconstrucción del mercado San Antonio y la ampliación del mercado El Morro ayudarán a lograr el objetivo.

No obstante, según la percepción del secretario General de la Alcaldía, Enrique Leaño, hay comerciantes que son reacios al cambio, pese a que hay opciones de infraestructura.

“Hay algunos comerciantes que no quieren innovar o hacer algunos cambios porque dicen que tienen sus caseros. Nosotros les proponemos que vamos a promocionar sus negocios”, señaló Leaño.

Normativas prohíben las instalación de casetas en las calles
La proliferación de casetas y puestos de comercio en los espacios públicos de Sucre, según el ex alcalde y ex concejal, Germán Gutiérrez, es el resultado de la falta de autoridad ya que no se hizo cumplir las ordenanzas, leyes e incluso la Constitución Política del Estado.

“No hay orden en la ciudad, insisto que debe haber un censo de todos los gremiales porque además los gremiales, se han acostumbrado, sobre todo, los más poderosos a tener puestos en todo lado. Se ha generado la cultura de la calle sobre la base de estas malas prácticas por eso es necesario que haya una autoridad firme sólida y que la relación sea directa con el gremial y no con la intermediación del sindicato que ha distorsionado esa relación”, manifestó Gutiérrez.

La Constitución Política del Estado en su artículo 47 señala que “toda persona tiene derecho a dedicarse al comercio, la industria o cualquier actividad económica lícita, en condiciones que no perjudiquen al bien colectivo”.

Asimismo, el artículo 17 de la Ley Municipal de Ocupación y Uso del Espacio Público señala que “está prohibido instalar casetas o ambientes destinados al albergue ya sea temporal o definitivo de las mascotas o animales domésticos en cualquier espacio destinado a la circulación como ser aceras, calzadas o separadores”.

“El comercio en la calle, es una forma abierta y barata de eludir el pago de impuestos a las instituciones del Estado respecto a la ocupación de ciertos espacios; es más fácil tener una caseta en la calle donde pagan un mínima cuota y se apropian de espacios que son de la colectividad”, señaló Gutiérrez.
La ex autoridad y gestor de la Ley de Ocupación y Uso del Espacio Público, apuntó a los sindicatos de comerciantes de ser los culpables del desorden en la ciudad.

“Se nota en iliado a un sindicato no puedes copar ningún tipo de espacio; el sindicato que se ha apropiado de la ciudad y los espacios públicos de tal manera que se han vuelto un poder económico muy poderoso”, señaló.

Condición
La Constitución Política del Estado en su artículo 47 señala que “toda persona tiene derecho a dedicarse al comercio, la industria o cualquier actividad económica lícita, en condiciones que no perjudiquen al bien colectivo”.


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